Entrevista: Pablo "Vitamina" Sánchez

22 junio 2009

Se llama Pablo Andrés Sánchez, pero es más conocido como ‘Vitamina’. A manera de anécdota cuenta que cuando empezó su carrera futbolística era tan flaquito que necesitaba suplementos vitamínicos para subir de peso, engordar y estar a la altura de grandes desafíos. De ahí nació el apodo que lo llevó por muchos países, Holanda y España entre ellos. Una lesión en el hombro cuando jugaba para Quilmes, con 33 años, apuró su adiós como futbolista y después se inclinó para entrenador. Debutó en Rosario Central y luego dirigió a Banfield, antes de venir a Oriente, donde acaricia su primer título para ‘graduarse’ como DT.
- ¿Alguna vez se imaginó dirigiendo en Bolivia?
- La verdad no, pero cuando uno elige esta profesión lo que quiere es triunfar, en su país o fuera. Siempre digo que soy un privilegiado porque en esta profesión son muy pocos los puestos, y uno sabe de estos riesgos. Por suerte, a mí me ha ido bien, hasta ahora.

- El día que lo llamaron de Oriente, ¿en qué pensó?
- No recuerdo bien porque todo se hizo rápido. Cuando me llamaron me dieron cinco minutos para decir sí o no. Consulté a mi cuerpo técnico y rápidamente la respuesta fue sí. Al día siguiente estaba acá.

- ¿Por qué tan rápido?
- Porque tenía que viajar lo antes posible, incluso había la posibilidad de dirigir ante Real Mamoré en Trinidad, pero se retrasó mi vuelo y apenas pude ver ese partido desde las gradas.

- ¿Le costó mucho decidirse?
- No, porque quería trabajar; además, las referencias que tenía de Oriente eran buenas porque Ronald Raldes me había hablado muchísimo. Yo tenía una idea de lo grande que es este club en Bolivia.

- Ahora que lo conoce mejor, ¿qué opina de nuestro fútbol?
- Es rico en jugadores, siento que está un escalón debajo de Brasil, Argentina y Paraguay, incluso de Chile, pero que está para dar un paso adelante y ponerse a la par. Hay mucha materia prima, y en la medida en que se cuide a los jugadores y se les haga saber que son importantes, el fútbol boliviano va a tener un ascenso considerable.

- ¿Qué le falta?
- El futbolista debe saber que esto es una forma de vida y que le puede garantizar su futuro en la medida en que lo tome con seriedad, como otra profesión. Suena medio raro, pero el trabajo del futbolista es un juego y su futuro depende de su rendimiento.

- ¿El futbolista boliviano no es 100% profesional?
- Hay de todo. Tengo que decir y destacar que la gran mayoría de los jugadores son profesionales, pero deberían serlo todos, sería lo ideal. Nadie puede llegar a ser perfecto, ni como persona ni como profesional, pero hay que buscar esa perfección, y si no la buscamos estamos condenados al fracaso.
- ¿Hubo casos así en Oriente?
- Hubo, sí. Tuvimos algunos episodios con los cuales no compartimos. Al final, terminan haciéndose daño ellos mismos.

- ¿Usted pone mano dura?
- No, y lo aclaré cuando llegué. Yo no puedo estar controlando a un jugador si toma o no un vaso de más, o si se va a fumar un cigarrillo de más; mi función no es ésa. Lo que sí, tengo la posibilidad de verlos al día siguiente bien tempranito. Los que no puedan por motivos extrafutbolísticos de a poquito se van a ir yendo.

- ¿Qué es lo que más le choca aquí en Bolivia?
- Lo que veo acá es que no hay tolerancia en cuanto a los entrenadores, y no lo digo sólo por mí. Que Real Mamoré haya cambiado cuatro entrenadores en 18 partidos, a mí no me resulta normal.

- ¿Son muy ‘resultadistas’?
- No es sólo en Bolivia, el fútbol mundial es resultadista, salvo raras excepciones que han mantenido a un entrenador durante mucho tiempo, como en Inglaterra, con Alex Ferguson, que lleva más de 20 años en el Manchester United.
- Usted, que estuvo en Oruro, La Paz y Potosí, ¿se puede ganar allá?
- A veces escucho decir que no se debería jugar en La Paz, pero no comparto esa idea porque uno tiene derecho a jugar donde nace. Un grupo de personas tiene derecho a organizarse y fundar un club, a partir de ahí tienen derecho a incorporar jugadores y organizar torneos. Claro que se puede ganar allá, nosotros venimos de golear a Nacional Potosí por 5-1; es más difícil, pero es la realidad geográfica de este país y hay que respetarla.

- ¿Qué jugadores destaca del fútbol boliviano?
- Hay muchos; me gustan, por ejemplo, Ronald Rivero y Mauricio Saucedo, de Universitario, pero mejores son los de Oriente (se ríe).

- De su equipo, ¿a quiénes ve con mucho potencial?
- De Joselito Vaca me habían hablado mucho y me parece un gran jugador, pero cuando llegué no estaba en su mejor nivel y lo reconoció; hizo un click y empezó a destacarse, lo mismo que Aguirre, uno de los más regulares. Cuando está bien, Mojica es un jugador diferente, a Imperiale lo conocía y Argüello fue una grata sorpresa. Así podría enumerar individualmente a todos, pero me quedo con la idea de un equipo sólido en defensa, un medio campo de lujo y una delantera que está haciendo goles.

- ¿Cuál fue el peor momento que vivió en Oriente?
- Cuando llegamos nos tocó empatar con Aurora de local y perder el clásico, íbamos anteúltimos en la tabla; después le ganamos a The Strongest, volvimos a caer en Sucre y otra vez estábamos en el fondo. Fue duro, pero el equipo se hizo fuerte y ahora vean donde está.

- ¿En qué se diferencia el equipo que estaba penúltimo con el que ahora está peleando el título?
- En que iban pocas fechas; el Oriente penúltimo empezaba a tomar cuerpo; en cambio, el de ahora está más ensamblado, tiene juego, es más compacto y todos estamos ilusionados con el título.
- ¿Le pesan los puntos que dejó escapar en Cochabamba cuando se pudo ganar a Aurora?
- No, a mí me duele más la derrota ante La Paz Fútbol Club sobre la hora; si hubiéramos empatado ese partido, que ya casi lo teníamos, hoy tendríamos un punto más y La Paz Fútbol Club dos menos. Ese partido es el que me da un poquito vueltas por la cabeza, pero eso ya es parte del pasado y yo no puedo cambiar el pasado.

- ¿Cuál fue el peor partido?
- En realidad fueron dos, frente a Universitario en Sucre y contra San José en Oruro.

- ¿Qué es lo más difícil de ser técnico?
- Cuando se pierde. Por suerte, los jugadores que tengo me han facilitado las cosas, aunque a veces los partidos no salen como uno quiere. Yo quisiera jugar bonito, golear y gustar, pero no siempre se puede. Hubo partidos en los que este equipo me deleitó bastante.

- ¿Por ejemplo?
- Contra San José acá y con Nacional Potosí, también de local.

- ¿Y el clásico?
- No, el clásico no, porque el resultado no nos permitía estar tranquilos. Ese partido lo terminamos definiendo en el último minuto.

- Si perdían ese clásico, ¿hubiera cambiado la suerte de Oriente?
- Hubiera sido muy difícil. Incluso de haber perdido ese partido y luego haber hecho la campaña que hicimos después, aún estaríamos tres puntos abajo de los líderes.

- ¿Qué le molesta de la gente?
- Ésta es una profesión linda pero ingrata, y aun así me gusta. Lo que me molesta es la intolerancia del hincha; a mí no me pone tan mal el insulto de la gente cuando termina el partido, a mí me pone mal la intolerancia durante el partido. La gente debería apoyar al equipo, más allá de cómo esté jugando o del resultado parcial, y demostrar su satisfacción o descontento una vez finalizado el partido.

- Pero eso es normal…
- Sí, pero no tanto.

- ‘Vitamina’ es uno en la cancha y otro en familia, ¿qué papel le gusta más?
- Son dos cosas distintas, pero me gusta disfrutar cada una en su momento.

- ¿La familia sigue de lejos la campaña del equipo?
- Por supuesto, de hecho mi esposa y mis hijas son hinchas a muerte de Oriente Petrolero. Todos los días están en la Internet conmigo, sé que sufren y también sé que se divierten y disfrutan a la par de nosotros. Cuando llegué les dije a mis jugadores que en Argentina hay 20 ó 30 hinchas más de Oriente, porque está mi esposa, mis hijas, mis padres, mis amigos, lo mismo que los familiares y amigos de Fabio y Ramiro (sus colaboradores en el cuerpo técnico).
- ¿Oriente es más o menos como se lo pintaban?
- Sí, pero con la diferencia de que ahora me doy cuenta de qué tan grande es. En una ciudad con más de un millón de habitantes uno se da cuenta lo que es Oriente.

- ¿Cómo describe usted al Pablo Sánchez que pocos conocen?
- Una persona tranquila, que le gusta mucho la lectura y la música, de poco salir. Me gusta mucho mirar películas.

- ¿Qué es lo que más extraña?
- Obviamente a mis hijas, y también a mis amigos. A la ciudad no tanto porque sé que está ahí y no se va a mover. Lo único que me duele es que a mis hijas las voy a encontrar un poco más grandes.

- ¿Alguna comida que le haya hecho olvidar el sabor argentino?
- Me gusta el picante, aunque también me encontré con el pique a lo macho, que me satisface.

- ¿Y el asado?
- Me gusta, pero no es comer por comer, el asado es lindo con una buena compañía, con amigos, con buena música, con un buen vino. Pero si acá me das a elegir, me quedo con el pique a lo macho.

- ¿Qué lugares le gustan más?
- La zona del centro de la ciudad es linda, el lado de la Monseñor Rivero, hay muchos lugares. Tuve la oportunidad de viajar a Samaipata y me pareció un lugar bellísimo; tengo la suerte de estar en un país con mucha diversidad cultural y en la ciudad más linda de Bolivia.

Sus frases

“Cuando me llamaron de Oriente me dieron cinco minutos para decir sí o no, y acá estoy”

“El futbolista debe saber que esto es una forma de vida y que le puede garantizar su futuro”

El perfil

Un apasionado por el fútbol

Pablo Andrés Sánchez nació el 3 de enero de 1973, en Rosario. Se inició en Rosario Central, donde debutó en el fútbol profesional. Más adelante fue a jugar al Feyenoord (Holanda) y al Deportivo Alavés (España), antes de volver a su país para militar en Gimnasia y Esgrima y Quilmes, donde se retiró. Está casado con Silvana Moya y tiene tres hijas: Martina, Valentina y Luisina. Es hincha de Rosario Central y le gusta mucho San Pablo, de Brasil. El curso AFA para entrenador lo inició en 2004, mientras jugaba en Quilmes, y lo culminó en 2006. Debutó como DT en Banfield (2007) y luego dirigió a Central (2008).

EL DEBER

3 Comentario:

Anónimo dijo...

VAMOS VITAMINA QUE PODEMOS SER CAMPEONES ESTAMOS MAS CERCA QUE NUNCA, GRACIAS POR LA PACIENCIA Y EL AGUANTE A LOS INSULTOS AL COMIENZO PERO AHORA YA NO HAY ESO DALE ORIENTE CAMPEON.

Anónimo dijo...

GRACIAS VITAMINA X DEVOLVERLE LA MISTICA A ORIENTE!!! SOJ GRANDE Y EL EKIPO JUEGA CON INTELIGENCIA COMO LO KISISTE DE ENTRADA!!!
VAMOJ ORIENTE CAMPEON KRAJO!!!!

Anónimo dijo...

QUE GRANDEEE!!! AGUANTE ORIENTE Y ROSARIO CENTRAL CARAJOO!!!!