Zeballos habla de su pasado en Oriente.

25 abril 2008

Una parte importante de su carrera como futbolista, lo vincula a Oriente Petrolero. En el segundo semestre de 2006 y cuando los albiverdes urgían de un atacante efectivo, llegó al país el paraguayo Pablo Zeballos. El ariete venía muy bien recomendado por Buenaventura Ferreira, ex jugador del club albiverde y actual entrenador, que lo había dirigido en Sol de América, equipo en el que ambos fueron artífices logrando el ascenso a primera división tras una gran campaña.
En Oriente demostró ser explosivo. Marcó goles clave, en la altura, en el llano y frente a Blooming, el clásico rival. Se ganó la confianza del entonces técnico Víctor Hugo Antelo y durante ese semestre se metió en el corazón de los hinchas. Hoy en día su realidad es Cruz Azul de México, equipo que ayer jugó la final del campeonato frente al Santos Laguna. Tuvo que convencer al técnico Sergio Markarián con goles en los pocos minutos que le dio, hasta que se adueñó de la titularidad. “Mucho de esto se lo debo a Oriente”, dijo desde México.

¿Cómo llegás a Cruz Azul?, porque tu transferencia no sólo sorprende en Paraguay, también acá...
- Estuvieron haciéndome un seguimiento y por suerte, en la parte final del campeonato paraguayo, me fue tan bien que acabé siendo el máximo goleador del año. Eso me ayudó bastante. Además que tomaron en cuenta los 22 años que tengo. Por suerte Sergio Markarián, que hoy está de entrenador, conoce bien el campeonato de mi país y bueno, se dio todo tan rápido que de inmediato aparecí acá. Vendieron al argentino César Delgado y la vía quedó libre. Para suerte mía estoy cumpliendo las expectativas.
- ¿Cuánto sirvió haberte venido a Oriente en 2006?
- Bastante, ustedes saben lo que yo hacía por Oriente desde el día en que llegué, uno siempre trata de rendir al máximo, sobre todo si es extranjero, tenés que sentar presencia, decir ‘estoy aquí’. Pasar por Oriente me sirvió de mucho para tener roce internacional, además que sentí en la piel el cariño de la gente, que para mí fue importante. Nadie puede refutar lo que hice por el club, que me entregué al máximo. Hoy en día Oriente tiene un lugar especial en mi corazón, pese a mi corta estadía. Lastimosamente para nosotros no pudimos conseguir el campeonato y en lo personal, no logré ser el goleador; pero bueno, creo que en los siete u ocho partidos que jugué dejé una buena imagen.
- ¿Qué porcentaje de ayuda te dio Buenaventura Ferreira para que te vengas a Bolivia?
- Me ayudó bastante. Él fue mi técnico en Sol de América en la segunda división, en donde salimos campeones para ascender a primera. Resulta que me iba a quedar cuatro meses parado después de ese torneo y como él estaba en contacto con el presidente de Oriente (Carlos Chávez), se dio la posibilidad de que yo pueda ir con otro delantero que fue Leo Bogado. Fue una decisión acertada y se lo debo al profe Buenaventura que confió en mí. Eso me ayudó para también responderle a Tucho Antelo que estaba de entrenador. Debía trabajar duro para no defraudar a nadie.

- ¿Con qué fútbol te encontrás. Te imaginabas un torneo así, subiendo y bajando cada fin de semana?
- Antes de irme para allá me habían comentado que cada partido variaba, que primero se jugaba en el llano y luego se subía a la altura, pero bueno, es así, el deportista tiene que estar preparado para estas cosas. Yo fui en un gran momento y desde el primer partido, frente a Universitario en Sucre, comencé a hacer goles. Había un buen grupo, que mostraba unidad y buen fútbol en Santa Cruz y en el interior. No se olviden que estuvimos peleando casi hasta lo último los primeros lugares, lastimosamente no se logró conseguir el campeonato.

- Miguel Almirón fue compañero tuyo en Sol de América. ¿Te preguntó cómo era Oriente antes de venirse?
- Cuando le llegó la oferta, yo todavía estaba entrenándome junto a él en Sol de América. Me acuerdo que también se hablaba de mi posible retorno que después no se dio. Pero bueno, le dije que aceptarara sin dudar, que económicamente le iba a ir mejor que quedarse en Paraguay. Le aclaré que Oriente en Bolivia es un equipo grande que está acostumbrado a pelear por los primeros lugares y que hay prácticamente una ciudad que está expectante de lo que haga. “No te vas a arrepentir, además Santa Cruz es muy parecida a Asunción”, le dije. Por suerte aceptó mi consejo.

- ¿Qué sabés hoy de Oriente?
- Que la están peleando y que a Miguel le ha ido muy bien. Si no me equivoco están segundos, aunque el campeonato todavía sigue. Hago fuerzas para que no aflojen hasta el final del torneo, esto por mis ex compañeros, por el técnico y por toda la gente que sigue al equipo. Miguel (Almirón) es un gran amigo y espero que siga así, respondiendo a las expectativas.

- ¿Quién te mantiene informado de lo que sucede acá?
- Cuando llegué aquí, a México, comencé a hablar de nuevo con el ‘Mono’ (Galarza), con Almirón y otros más. Un día llamé al ‘Mono’ para saludarlo y me dijo que estaban concentrados. Gracias a eso logré hablar con Luis Gutiérrez, con Eduardo Melgar y otros más que aparte de buenos compañeros, eran buenos amigos. Me encantó mucho conversar con ellos, saludarlos y estoy pensando que si me queda tiempo en mis vacaciones que comienzan la semana entrante, me voy a dar una escapada a Santa Cruz para poder saludar a todos. Claro, también mirarlos en un partido.

- ¿Has hablado últimamente con Ferreira?
- No, no. No he podido conversar con él desde hace tiempo. La otra vez cuando hablé con mis amigos, les pregunté si estaba cerca Buenaventura, pero no tuve suerte, porque ya estaban todos descansando. No tuve la chance de poder hablarle, de todas formas creo que él es un gran entrenador y aparte de eso es una buena persona. Ojalá que les vaya bien a todos.
- A otro tema. Paraguay hoy es líder de las eliminatorias mundialistas. ¿Cuánto añorás volver a ser convocado por tu selección?
- Apunto a muchos cosas y ojalá pueda estar. Sabemos del poderío de selecciones como la de Brasil y Argentina, pero en este momento, Paraguay está primero en las eliminatorias. El desafío es seguir demostrando que hay un buen grupo, que se practica un buen fútbol y que vamos a llegar al Mundial. Mi primer objetivo actualmente es conseguir el título con Cruz Azul (la entrevista se la hizo el miércoles pasado) que hace tiempo lo viene buscando y después pensar en la selección, claro, si soy convocado. Sería una gran satisfacción. Todo el esfuerzo que hago es para ganarme la confianza del cuerpo técnico de la selección y de la gente en mi país. Espero conseguirlo lo antes posible.
- ¿Cómo tomaste tu primera convocatoria a la albirroja?
- Lo tomé con mucha tranquilidad, pero con muchas ganas, con una felicidad enorme sabiendo de la responsabilidad que se me venía. Fue una semana intensa porque justamente por aquellos días había debutado en Cruz Azul entrando en los últimos minutos y marcando mi primer gol. Fueron días de alegría y hasta hoy le agradezco a Martino (seleccionador paraguayo), porque se fijó en mí.

- Paraguay viene el 18 a La Paz para jugar con Bolivia por las eliminatorias. ¿Cuánto te gustaría estar?
- Mucho. Yo hice mi primer gol en la altura jugando en Sucre, en un partido que entré de suplente. Pero no sólo me encantaría estar en ese partido, sino también en el primero, contra Brasil, y luego de tres días viajar a Bolivia. ¡Qué lindo sería, no! Ir con mi selección a un país que conozco bien, porque dejé grata impresión. Antes de llegar a México también supe del interés que había de Bolívar y The Strongest; eso demuestra que mi paso no fue desapercibido, pese al poco tiempo que jugué en Oriente.

- ¿Cómo te ha tratado el hincha de Cruz Azul desde tu llegada?
- Son muy futboleros, fanáticos. Creo que son una de las mejores hinchadas que me ha tocado ver y sentir porque están en las buenas y en las malas, perdiendo o ganando; ese aliento diario hizo al equipo más fuerte, más compacto. Nos dieron la fortaleza necesaria para sacar los resultados que obtuvimos en el camino previo a la final. Lo que se ha conseguido hasta hoy es para ellos, por el trato que nos dieron en los momentos difíciles.

- ¿Es cierto que estuviste cerca este año de volver a ser albiverde?
- Tenía muchas ganas de volver a Oriente, pero no se dio, porque no se llegó a un acuerdo con mi club y yo tampoco podía hacer mucho. Después llegó la propuesta de Cruz Azul y de otros clubes más. Pero económicamente la diferencia de los mexicanos era mucha con relación al resto, colmando las expectativas mías y de Sol de América. Se sabe la potencia que existe aquí en México, algo que es real, y no lo digo por dejar mal a Oriente. Cada deportista ve lo mejor, trata de obtener el bienestar a futuro y fue por eso que me vine para acá.

- ¿Cómo es la vida en México?
- Bastante agitada, aunque de vez en cuando nos juntamos con los demás paraguayos en mi equipo para comer en familia. En lo personal, me siento entusiasmado, con ganas de llegar lo más lejos que pueda. Gracias a Dios, los goles han llegado de a poco, lo que me ha permitido ganar confianza en un fútbol siempre exigente.

Sus frases

“Mucho de lo que ahora me pasa se lo debo a Oriente, es un club que llevo en mi corazón”

“Sería lindo estar frente a Brasil y luego jugar frente a Bolivia; un país que conozco muy bien”

“Le dije a Miguel (Almirón) que no dudara en irse, que Oriente es un grande y que no se arrepentiría”

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