Dedé, goleador inolvidable

25 abril 2008

Muchos son los que aún recuerdan al espigado pero flacuchento jugador, que sentó presencia a punta de goles en Oriente Petrolero, a fines de la década de los 60 y principios de los 70. Nos referimos al brasileño José do Carmo Soares, mejor conocido en el mundo futbolístico como Dedé.
Tenía una velocidad, una ubicación en tres cuartos de cancha para adelante y un olfato para el gol muy pocas veces visto en nuestro medio.
Dedé se inició en el fútbol en el Sporte Club Fluviao, donde su hermano mayor ya se destacaba, en la ciudad Presidente Epitácio, que se encuentra a las orillas del río Paraná, en el estado de São Paulo.
Siendo aún muy joven, entre los 16 y 17 años, por cuestiones de trabajo tuvo que trasladarse hasta Corumbá, población fronteriza con Bolivia. Ahí jugó en el Marítimos, club de la empresa en la que trabajaba y donde jugaban entre otros Matateo y Modesto, que luego fueron conocidos en el fútbol de nuestro medio.

Ahí fue ‘ojeado’ por un dirigente de Universidad de la primera A del fútbol cruceño y de esa manera llegó al fútbol boliviano en 1967. En este club sólo estuvo durante un año, para después pasar a Oriente Petrolero, equipo donde tuvo los mejores años de su vida futbolística.
Una vez en el equipo verdolaga y viendo que necesitaban jugadores, Dedé viajó a su tierra y se contactó con Toniño y Jesús, con los que se había criado y que por esa época jugaban en el Corinthians de Presidente Prudente. Tras el ofrecimiento de venir a Bolivia, los dos aceptaron inmediatamente, para muy poco después conformar el famoso trío brasileño que tanto dio que hablar en el mundo futbolístico boliviano y también fuera de nuestras fronteras.
Jesús era gambeteador y rápido por la derecha y Toniño hacía lo propio por la banda izquierda. Pero, según Dedé, no sólo la delantera era buena, sino que tenían un medio campo de gran habilidad y contención, y una defensa impasable.
Con el concurso de Jesús y Toniño, Dedé fue durante siete torneos el goleador de Oriente. En ese tiempo metió unos 300 goles. “No sé la cantidad exacta debido a que no llevé una cuenta personal, pero fueron muchísimas las veces que le dimos la alegría a la hinchada orientista”, asegura Dedé. Con Oriente fue tricampeón cruceño, una vez obtuvo el título nacional (la primera del equipo verdolaga), y otra vez fue subcampeón.
Rememora los partidos que jugó por la Copa Libertadores contra grandes equipos como River Plate y San Lorenzo de Argentina, y también contra Liga Deportiva Universitaria y Barcelona de Ecuador.
Un partido que sin duda nunca olvidará fue el disputado contra el Santos de Pelé, en una memorable jornada donde metió el primer gol.
Después de cuatro temporadas en las cuales supo libar las mieles de la gloria, en 1974, el club tuvo una temporada para el olvido. No pudo entrar a la liguilla final y los dirigentes hicieron algunos cambios en el plantel y otros jugadores se fueron por su cuenta. Dedé se fue a Petrolero de Cochabamba, pero no pudo arreglar su situación y firmó para Bata, donde jugó una temporada; después se enroló en Petrolero y terminó su carrera en Destroyers, en 1977.
Después de Oriente, nunca tuvo la continuidad en otros equipos; además, sufrió muchas lesiones, especialmente en una de sus rodillas, que le obligaron a dejar el fútbol.
Estuvo como ayudante de campo y luego fue entrenador de Independiente Petrolero de Sucre y otros clubes y seleccionados juveniles. Posteriormente fue contratado por Roly Aguilera para entrenar a sus hijos, lo que desencadenaría luego en la creación de la Academia Tahuichi.

Perfil

Encargado de la estación

José do Carmo Soares nació en Casa Nova, estado de Bahía, el 10 de noviembre de 1946, en el hogar de los esposos José Soares y Ercilia Abades Soares. Está divorciado y sus hijos son: Jefferson, Juan Carlos, Jesse Gutiérrez Soares, José Carlos do Carmo y Mauricio do Carmo Soares Quiroga. Luego de dirigir varios equipos en el país y ser ayudante de selecciones juveniles, volvió a Brasil, donde es encargado de la terminal de buses de la ciudad de Presidente Epitácio.

A Oriente lo lleva siempre en el corazón
Pese a que sólo fue jugador de Oriente Petrolero cuatro años, los mejores de su vida, según afirma, aunque luego estuvo como asistente técnico, Dedé lleva al club albiverde en lo más dentro de su ser y en todo momento habla del club como si fuera propio.
Esto se puede comprobar si lo vemos en la actualidad en su ciudad, Presidente Epitácio, donde, con un grupo de veteranos, conforma el club Oriente Petrolero Epitaciano, con el que todos los sábados juega haciendo recordar las viejas glorias del pasado.
“Somos un grupo de amigos que nos juntamos los sábados para disputar partidos amistosos y también torneos en otras poblaciones. Todos llevan orgullosos la divisa verde y blanco”, asegura Dedé, que aún siente nostalgia por los 20 años que pasó en Santa Cruz y en otros departamentos del país, como jugador y luego como técnico.
En la oficina que ocupa en la terminal de buses de su ciudad, las paredes están llenas de cuadros con fotografías que resumen una parte de su vida, la más importante, que le tocó vivir en su segunda patria: Bolivia.

Anécdotas y algo más

Mejor gol
A pesar de los muchos goles que hizo durante su trayectoria deportiva, Dedé recuerda uno que le hizo al Santos de Pelé y que para él fue el mejor de su vida. Ocurrió al inicio del partido en el entonces estadio Willi Bendeck. Como era su costumbre, al sacar del centro de la cancha corrió hacia adelante y, tras un pase de Toniño, infló las redes,a los 35 segundos.

Compañeros
Dedé recuerda con mucho orgullo el encuentro que tuvo con Jesús, Carlos da Silva y Celio Alves durante la ceremonia por los 50 años de Oriente Petrolero en 2005. Estos cuatro brasileños, pero en distintas épocas, le dieron lustre a la camiseta verdolaga

Herencia
Su hijo menor juega en el equipo de Willam Ramallo, en Cochabamba

Opinión

Dedé, un brasileño con gen albiverde
Jaime Galarza S. / Periodista

Dedé, para mí, es la imagen representativa del Oriente Petrolero exitoso del principio de los años 70, cuando el club de YPFB se anotó entre los equipos grandes del fútbol boliviano, ganando el primer título nacional para Santa Cruz, con un excelente onceno en el cual él era un líder indiscutible por su carácter ganador.
La vieja foto -creo que la única que se conserva de aquélla su época dorada- en la que se lo ve en un salto interminable, con una sonrisa que enmarca el sublime grito del gol, y el brazo agitado en el aire celebrando una de sus tantas conquistas, refleja lo que era el brasileño para los refineros: el éxito y la alegría.
Dedé fue uno de esos delanteros difíciles de marcar, complicado para cualquier defensor por su juego punzante, veloz y práctico. No era un atacante hábil, pero sabía explotar muy bien sus virtudes. Era vivo, despierto para sacar ventaja en la zona de definición, cerca del área y dentro de ella.
Flaco, de mediana estatura, con los codos afilados para defenderse de aquellos cancerberos sin escrúpulos a la hora de marcar a los rivales, a la sombra de un reglamento permisivo, llegó a Oriente tras un paso por la ‘U’ cruceña, se acomodó rápido al agresivo fútbol albiverde e hizo historia.
Formó una tripleta memorable con sus coterráneos Toniño y Jesús, con un momento cumbre: el histórico partido amistoso con el famoso-brillante-inolvidable-temible Santos de Brasil, que en aquel momento era llamado el “Santos de Pelé”, por su genial figura. Ganó el Santos como era de esperar, pero Dedé, junto a Toniño, se encargó de sorprender a propios y extraños con dos goles tempraneros que obligaron a los visitantes a emplearse a fondo (ganaron 4-3, con penal marrado por Pelé).
Dedé es un capítulo importante en la historia de Oriente Petrolero. Seguramente, cuando llegue la hora de armar un museo para mostrar a los hinchas tesoros del ayer y recapitular la historia del club, él tendrá un lugar con aquella foto del emocionante grito de gol.

El Deber

3 Comentario:

el enano desguañangau dijo...

Señores: Estos jugadores no se tienen que olvidar, aunque yo no habia nacido en la época de Toniño, Jesus y Dedé TIENE QUE HABER FOTOS, MUSEOS, ENTREVISTAS A ESTOS SEÑORES que marcaron época en el club de NUETROS AMORES...

Anónimo dijo...

HOLA

ANTONIO dijo...

A ESTE JUGADOR EN INOVIDABLES GRACIAS A EL COSECHAMOS ARTOS TRINFO GRACIAS TONIÑO DEDE JESUS ELLO MARCARON EN LA EPOCA DE CHUB DE NUESTRO AMORES