Toninho marcó época. Entrevista

30 julio 2007

Ex figura • Llegó de Brasil cuando tenía 19 años y nunca más se fue. Su nombre está grabado en la historia de Oriente, donde fue ídolo y entrenador.
Un 27 de marzo de 1970 llegó a Oriente Petrolero un tal Toninho. Tenía sólo 19 años y ganas de triunfar. Justo por esa época los albiverdes necesitaban un refuerzo de sus características, y fue Dedé, un ex compatriota suyo, quien lo mandó a traer desde Rio Preto. Venía de jugar en el América de San José y llegó junto a Jesús, otro brasileño desconocido en el medio.

Con el tiempo los tres llegaron a formar un temible trío de delanteros (Jesús, Toninho y Dedé) del que la hinchada albiverde disfrutaba las tardes de domingo cuando iba al estadio Willy Bendeck, hoy Tahuichi Aguilera.Apenas llegó, Toninho puso la firma y poco a poco se fue abriendo espacio con su innegable talento y su estrecha amistad con las redes.

Con su llegada comenzó la cosecha de títulos departamentales y participaciones del equipo en Copa Libertadores. Poco a poco, coincidentemente se fueron incorporando más figuras, como Luisinho, René Domingo Taritolay y Estanislao Franco, que ayudaron a potenciar el equipo albiverde.

Con Oriente, Toninho enfrentó a los ecuatorianos Barcelona y Liga de Quito, en 1971, y un año más tarde a los poderosos argentinos River Plate y Boca Juniors. En total llegó a disputar cinco torneos continentales.
En 1972 viajó a Paraguay para reforzar a Cerro Porteño, pero a poco de cumplir un mes en territorio guaraní tuvo que volver porque al final no hubo arreglo por su pase. De regreso en Oriente, Toninho se convirtió en el conductor de un equipo que gozaba de jugadores importantes, tales como Erwin Romero y Arturo Saucedo Landa. “Toda mi vida jugué como 10, pero cuando llegó ‘Chichi’ (Romero) cambió nuestro sistema a cuatro volantes y ahí pasé a ser un 11 mentiroso”, recuerda.
Toninho era de esos jugadores hábiles con la pelota y sin ella, arrastraba marca, y cuando tenía que ir arriba, llegaba con peligro. No era un goleador, pero recuerda haber convertido muchos tantos. “Debo haber marcado unos 100”, comentó. Menos de la tercera parte de los goles que anotó ‘Tucho’ Antelo en toda su historia. “Sí, pero yo no era delantero”, remarcó a manera de aclaración.
Después de haber saboreado muchos títulos, entre ellos el de 1979 cuando Oriente le ganó a The Strongest en la final, en 1980 partió a Paraguay para jugar en Guaraní y luego River Plate de ese país. Tenía 31 años cuando decidió volver al equipo albiverde en 1981, en medio de problemas. Estuvo casi medio torneo sin jugar porque -recuerda- el técnico era un argentino y prefería a otros jugadores. Fue entonces cuando surgió la chance de ir a Liga Deportiva de Ecuador, pero el pase se truncó por diferencias económicas. “Me perjudicaron. De los $us 20.000 que debía recibir, querían que les dé la mitad. Yo no quise y se pudrió todo”, recuerda. Al volver, Wilstermann demostró interés por él, pero también se frustró la operación. Para colmo, en 1982, Independiente Petrolero, que era dirigido por su ex compañero Dedé, solicitó sus servicios y se le volvieron a cerrar las puertas. “Fue ahí cuando tiré todo y me alejé del fútbol”.
Tras su retiro pasó a la dirección técnica en el fútbol de la Primera A; donde se coronó campeón con Libertad y Municipal Braniff. Tuvo la oportunidad de volver a Oriente como ayudante de campo y en dos ocasiones asumió como entrenador titular (1995 y 2003). También se incorporó a la Academia Tahuichi con la que realizó muchas giras por Sudamérica, EEUU y Europa.
El golpe más duro de su vida lo recibió en 2003 cuando perdió a su hijo mayor (Jefferson) a raíz de una enfermedad irreversible. Aun así siguió batallando en esta vida del fútbol y hasta ahora no pierde la esperanza de volver a dirigir un equipo grande de Bolivia. “Me gustaría tener la oportunidad de demostrar mi trabajo”.
Actualmente vive en Virginia, donde dirige a Oriental, vigente campeón de la liga de residentes bolivianos en ese estado. Durante un par de años estuvo al frente de la Internacional Soccer Academy en Nueva York junto al ex arquero paraguayo Raúl Navarro (atajó en Blooming) y esta semana piensa trasladar su residencia a Oregon, aprovechando la llegada de su esposa a Estados Unidos para visitar a una de sus nietas.

Perfil

Desde adentro

Antonio Gottardi de Almeida nació en São Paulo, el 7 de agosto de 1950. Es hijo de José França de Almeida y Ana Gottardi, ambos fallecidos. Llegó a Santa Cruz hace 37 años, poco antes de cumplir 20. En este país se casó con Mirtha Suárez y de esa relación nacieron sus tres hijos: Jefferson (+), Cristian y Junior. Aparte de Oriente Petrolero jugó en Universidad durante un torneo cuadrangular muy corto en 1981.


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