Al técnico se le hace difícil armar el equipo.

23 abril 2008

Oriente es una caja de sorpresas todos los días por una epidemia gripal que está causando dolores de cabeza en el equipo, que el domingo recibirá a Real Mamoré por la décima fecha del torneo Apertura de la Liga.
El mediocampista Ronald Rea se convirtió ayer en el cuarto jugador internado en una clínica local. Antes fueron dados de baja Marcelo Aguirre, Luis Alberto Gutiérrez y Juan Grabowski.

El panorama en el plantel refinero no es nada alentador, sobre todo para el técnico Buenaventura Ferreira, que está obligado a variar el dibujo táctico. Hasta el martes en la mañana estaban descartados Aguirre y Luis Gutiérrez, por la tarde se sumó Grabowski y ayer Rea. Sin esos cuatro titulares al entrenador no le queda otra alternativa que improvisar.
En caso de que ninguno de los infectados llegara al partido, lo más probable es que el mediocampista Alexandre baje un poco para acompañar a Miguel Almirón en la zaga central, ante la ausencia de Grabowski. Lo mismo por el carril izquierdo: Andrés Jiménez se perfila como candidato para reemplazar a Luis Gutiérrez, mientras que en el medio, el juvenil Fernando Saucedo jugará por Rea, junto a Melgar, Campos y Limberg Gutiérrez. Por el carril derecho está seguro Miguel Hoyos, y arriba la dupla confirmada Peña-Maraude.
La única buena noticia ayer fue la reincorporación a las prácticas de Limberg Gutiérrez tras dos días de baja médica aquejado por una amigdalitis.

Tiro libre

Más vale prevenir

Ante la epidemia febril que está provocando la baja de jugadores en Oriente, a sugerencia de la dirigencia albiverde, la administración del hotel Buganvillas (donde se entrena el equipo) rápidamente movilizó a su personal para que fumiguen las plantas que están próximas a la cancha. Generalmente esas instalaciones son utilizadas para las prácticas de fútbol.
Prohibido cambiar

Una de las medidas asumidas por la parte médica del plantel para evitar la transmisión viral es que cada jugador tenga su propia botella de agua. Cuando el técnico ordena una pausa, cada uno tiene asignado un envase plástico con el número que le corresponde. “Estamos cuidando todos esos detalles para evitar más enfermos”, manifestó el asistente técnico Guillermo Aüe.
Campos pesa más
La camiseta de Jhasmani Campos fue adquirida el martes en una subasta entre hinchas y dirigentes por un valor final de Bs 6.500. El afortunado fue el señor Carlos Delius. La segunda camiseta más cara fue la del arquero Sergio Galarza, por la que se pagó Bs 4.000. Todo lo que se recaudó por la subasta de poleras será para solventar los gastos en las divisiones menores.

  • El Deber

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